Escrita en sánscrito, la
primera lengua de India y Asia, Chacra significa rueda, círculo
ó disco solar.
La activación y el balance
de los 74 puntos vitales o chacras que alberga el ser humano conlleva
a alcanzar ciertos poderes físicos, la felicidad y finalmente
el despertar la conciencia.
Dentro de este conjunto existen 7 chacras básicos o principales
que se distribuyen desde la parte más baja de la columna vertebral,
donde se encontraría la kundalinî (energía enroscada
en forma de serpiente, que se debe despertar) hasta la parte más
alta de la cabeza (donde, si está desarrollada, aparecería
lo que denominamos halo).
La energía transita por los 7 chacras principales con movimientos
ascendentes y descendentes mientras forma una especie de espiral al
girar como una rueda. De estos siete chacras, el inferior y el superior
son simples, mientras que los cinco restantes son compuestos por una
parte anterior (ej. entrecejo) y su correspondiente posterior (coronilla).
Los chacras están representados en forma de una flor de loto
y se diferenciarán en el número de pétalos de los
que dispongan. Existen otras significaciones relacionadas con ellos
como notas musicales, mantras, yantras (símbolos condensados
del cosmos, utilizados para la meditación), colores, dibujos,
elementos, letras.
La función principal de los chacras es absorber la energía
universal, metabolizarla alimentando los distintos cuerpos del ser humano
para finalmente irradiar energía hacia el exterior.
Lamentablemente la actividad diaria, los contratiempos, nuestra educación,
problemas, etc. provocan que nuestros puntos vitales se ensucien, taponen
o cierren, provocándonos diversos malestares tanto físicos
como emocionales.
Los chacras pueden abrirse y balancearse con
diversas técnicas como meditación y yoga, ó con
terapias alternativas que incluyan piedras, minerales, color y aroma.